A partir de los 30: a cuidar el colesterol!

Es necesario que hombres y mujeres, a partir de los 30 años, revisen sus niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, para evitar enfermedades o para tomar las precauciones necesarias para prevenirlas. A partir de los 30: a cuidar el colesterol! Después de los 30, es la edad apropiada para mejorar el estilo de vida, al llevar una dieta sana y hacer ejercicio, pero existen algunos casos en lo que esto ya no es lo único que se debe hacer.

Cuando las grasas yo están alteradas, el estilo de vida ayuda, pero ya es tarde y muchas veces es necesario tomar medicamentos. Los medicamentos más útiles para reducir los niveles de colesterol contienen estatinas que ayudan a disminuir los niveles de colesterol LDL o «malo», pues son capaces de bloquear su producción en el hígado.
Existen varios tipos de estatinas, con diferentes potencias, y es común  que el tratamiento incluya además, algún otro medicamento que interviene en la absorción del colesterol. Quienes toman medicamento, pueden reducir en 30 por ciento el riesgo de enfermedades cardiovasculares, las más comunes y que suelen generar complicaciones que pueden llevar a la muerte.

Los médicos deberán tener, como primera meta, corregir el nivel de colesterol malo, y después subir el nivel de colesterol HDL, o «bueno». Así es que, aunque no tengan molestias y se perciban sanas, las personas mayores de 30 años debe chequear su nivel de colesterol, por la menos una vez al año.

Una buena educación alimentaria ayuda en la mayoría de los casos, por eso es bueno saber cuáles son los alimentos que ayudan a mantener controlado el colesterol. Como recomendación general, los alimentos deben cocinarse de forma sencilla: es mejor hervir o utilizar la plancha, el horno y el vapor, que las sartenes. Hay muchos alimentos que en sí mismos son buenísimos para un paciente con colesterol elevado, pero que pierden todas cualidades a la hora de cocinarlos.

Para condimentar los alimentos puede emplearse especias, y así evitaremos un exceso de sal. También se pueden comer alimentos congelados. Recuerde que no hay alimentos malos sino dietas malas.

Legumbres, frutas, verduras y hortalizas
Hay una variada oferta en el mercado, de legumbres, frutas, verduras y hortalizas, que son ideales para los pacientes con colesterol elevado. Se puede comer libremente arvejas, lentejas, garbanzos y todas las frutas que no hayan sido endulzadas. Las verduras y hortalizas pueden ser frescas o congeladas. Además, también pueden formar parte de la dieta las papas (siempre que se cocinen al horno), sopas caseras sin grasa y pasta integral.
Conviene reducir la cantidad de papas fritas, las sopas de sobre y las confituras, mermelada, miel y frutas en almíbar.
No comer as hortalizas preparadas con manteca, crema y otras salsas muy grasas.

Pescado y carne
Se puede elegir todo tipo de pescado fresco o congelado, enlatado, en salmuera y con salsa de tomate, por ejemplo las sardinas, el atún, etc. Las aves de corral sin piel, cortes magros de vaca, cordero y cerdo.
Es bueno rebajar el consumo de mariscos, cortes grasos de vaca, de cerdo y de cordero.
Es mejor no comer mariscos fritos, la grasa visible de la carne, las visceras, las carnes procesadas, como embutidos o fiambres, las carnes de pato y de ganso, las carnes empanadas, chicharrones y la piel de cualquier ave.

Pan y cereales
El paciente puede elegir el pan integral y los productos de panadería casera elaborados con aceite de oliva o con otros, como girasol o soja. También puede ingerir galletitas sin grasa, pastas, arroz y otros cereales integrales.
Es mejor no comer los productos de panadería industrial, coma tartas y facturas, ricos en grasas, con mucho azúcar o rellenos de crema o chocolate.

Leche, queso y otros productos lácteos
Se puede consumir la leche descremada o semi descremada, todas las variedades de yogures descremados, quesos descremados y queso fresco.
No tomar la leche entera, yogures, quesos naturales, leche condensada y helados.

Huevos
Se pueden ingerir todas las claras de huevo que se quiera y los sucedáneos de huevo, sin colesterol.
Hay que reducir el consumo de yemas de huevo hasta, como mucho, tres a la semana.

Bebidas, infusiones, aperitivos
Se puede tomar café, tés, jugos de frutas y limón sin azúcar, también bebidas bajas en calorías y se pueden utilizar edulcorantes. El vino y otras bebidas alcohólicas puede tomarse, pero en cantidades moderadas. Los aperitivos salados, bajos en grasa, también están permitidos.

Postres
Se puede consumir toda clase de fruta fresca, pero hay que olvidarse de los dulces y helados industriales.